Atrévete a tocarSi hay un órgano ideal para experimentar sensaciones ese es, sin duda, la piel. Garajonay es un libro abierto de texturas y contrastes, que van desde la rugosidad de los troncos de los viñátigos y los aceviños, hasta la suavidad de la tierra humedecida por la lluvia horizontal, pasando por la frescura de las aguas que emanan de los chorros de Epina, o el cosquilleo del musgo en los tallos leñosos de la variedad de árboles que componen el bosque de laurisilva.
Asómate y observaLos increíbles paisajes de La Gomera están en sintonía con la amplia red de miradores que la isla tiene repartidos por distintos puntos de su orografía. Tanto en la zona de preparque como de parque, el Garajonay ofrece unas maravillosas vistas a estructuras naturales tan imponentes como Los Roques, o a varias de las Islas Canarias desde su punto más alto, el Alto de Garajonay.
Para todos los gustosMiel de palma, gofio, almogrote, quesos, vinos, potaje de berros, … Una experiencia no se vive al cien por cien si no se ha conocido y probado los sabores y alimentos del lugar. La Gomera cuenta con una extraordinaria riqueza de productos agroalimentarios que se pueden degustar tanto en establecimientos situados en las inmediaciones del Parque Nacional de Garajonay, como de manera autónoma en los merenderos y zonas de ocio que se distribuyen por el Parque.
Afina el oídoLas aves son el grupo más numeroso de las especies de vertebrados que habitan durante el año el Parque Nacional de Garajonay. Su excelente ubicación en pleno corazón de la isla permite que el silencio y el canto y arrullo de las aves - mirlos, pinzones, y las características palomas rabiche y turqué - sean el hilo musical que ameniza la estancia en la zona.
Huela a gloriaLa primavera es una de las épocas por excelencia para visitar el Parque Nacional de Garajonay gracias a la imponente explosión de colores y olores propios de la estación que perfuman el ambiente. El olor y el ambiente primaveral no solo atrae a miles de turistas al Parque, sino que también llama la atención de las más de mil especies de invertebrados que habitan el bosque durante el año, y que hacen mayor acto de presencia que nunca para pulular y danzar entre las más de 700 especies vegetales que alberga el Parque.