El Cabildo aprueba el Plan de Acción Climática de Turismo de La Gomera para reforzar la sostenibilidad del destino

El documento marca una hoja de ruta para avanzar hacia un modelo turístico más resiliente, competitivo y comprometido con la acción climática

La planificación incorpora medidas de descarbonización, regeneración, gobernanza y financiación para fortalecer la estrategia turística de futuro de la isla

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El Pleno del Cabildo de La Gomera aprobó el Plan de Acción Climática de Turismo de La Gomera, un documento estratégico que marcará la hoja de ruta del destino para avanzar hacia un modelo turístico más sostenible, resiliente y comprometido con la acción climática.

La aprobación de este instrumento supone un paso decisivo en la planificación de futuro de la isla, al establecer un marco de trabajo orientado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas directa e indirectamente a la actividad turística, reforzar la adaptación de infraestructuras y servicios frente a los efectos del cambio climático.

Este Plan constituye una herramienta fundamental para anticipar los retos climáticos y ambientales del destino, al tiempo que permite fortalecer la competitividad turística de la isla desde criterios de responsabilidad, equilibrio territorial y protección de sus valores naturales y paisajísticos.

El documento se alinea con los principios de la Declaración de Glasgow y con el Plan Maestro de Acción Climática del destino Islas Canarias 2022-2030, estructurándose en torno a cinco grandes ámbitos de actuación: medición, descarbonización, regeneración, colaboración y financiación. De esta forma, La Gomera avanza en la consolidación de un modelo turístico basado en la planificación, la sostenibilidad, la cooperación institucional y la implicación del sector público, privado y social.

El Plan de Acción Climática plantea medidas específicas para el conjunto del territorio insular, con especial atención a las zonas de mayor concentración de visitantes, los núcleos costeros, los espacios naturales protegidos, los ecosistemas más sensibles y las infraestructuras estratégicas para el desarrollo socioeconómico de la isla.

Asimismo, el documento contempla diferentes horizontes temporales de actuación. De cara a 2030, se priorizan medidas vinculadas a la eficiencia energética, la incorporación de energías renovables y las primeras acciones de adaptación. Para 2040, se prevé avanzar en la consolidación de infraestructuras resilientes, la electrificación y la restauración de ecosistemas vinculados al turismo. El horizonte de 2050 fija como objetivo avanzar hacia un modelo turístico climáticamente neutro, regenerativo y plenamente adaptado.

El Plan recoge un total de 27 propuestas de actuación agrupadas en cuatro líneas estratégicas: descarbonización, regeneración, gobernanza y financiación. Estas líneas permitirán ordenar las acciones necesarias para reducir la huella climática del turismo, mejorar la capacidad de adaptación del destino, reforzar la coordinación entre administraciones y agentes del sector, y movilizar recursos económicos que garanticen la continuidad de las medidas previstas.